CONTENIDOS
Lunes, 01 de Octubre de 2012

CRISTOBAL COLON

Categoría: Culturales

Muchas ciudades europeas se disputan la cuna del nacimiento de Colón, entre ellas Sevilla y Barcelona ambas en España, Lisboa y Oporto en Portugal y Córcega en Francia; sin embargo el propio Cristóbal Colón en su testamento autógrafo del 25 de Agosto de 1505 donde se dirigía a los reyes de España notificándoles “Que habiendo nacido en Génova, se vino a servirles en Castilla y les descubrió al Poniente de tierra firme las Indias”, lo que nos aclara el enigma de su nacimiento de ser verdadera la frase.

Cristóbal Colón era por lo tanto un Genovés pobre, que nació el año de 1451, primogénito de un tabernero y tejedor genovés, llamado Doménico Colombo, casado con Susana Fontanarosa.

El jueves santo 22 de Abril de 1451 nace Isabel de Castilla, en Madrigal de las Altas Torres, (Ávila- España) la que estaba llamada por la Divina Providencia a ser la Reina Isabel la Católica; en 1452 nace don Fernando de Aragón; en el año de 1453 nace el hermano de Cristóbal Colón, Bartolomé, que como veremos más adelante son tres personajes muy importantes en la vida de Colón.

En 1460 la familia Colón se trasladó a Savona. En 1468 nace Jaime Colón hermano de Cristóbal y 17 años menor que él.

Tardíamente en el año de 1475 cuando tenía 24 años, pisó por primera vez el suelo frágil de una galera genovesa, camino de oriente, pero no iba como marinero sino como pasajero, como comerciante encargado de custodiar los lienzos y telas diversas, tejidas en casa de su padre, consignados a los mercaderes griegos del archipiélago; una vez vendida la carga retornó a Génova.

En 1476, nuevamente viajó en una galera genovesa vigilando las telas de su padre, esta vez rumbo a Inglaterra, pero a pesar de que Génova no estaba en guerra con ninguna nación , apenas habían sobrepasado Cádiz fueron atacados por unos navíos Franco-Lusitanos, al mando de un aventurero audaz, servidor del rey de Francia llamado Guillermo Coullon, el combate fue encarnizado y la galera en que viajaba Colón se hundió, sin embargo este logró aferrarse a un madero nadar y llegar a una playa de pescadores en Portugal (Lagos), allí lo curaron y se quedó durante 8 años.

De Lagos pasó a Lisboa y amplió sus conocimientos sobre Cartografía, Cosmografía, Astrología, y Navegación, al mismo tiempo que se encontró con su hermano Bartolomé, quien era cartógrafo, de 22 años de edad y residenciado en dicha ciudad.

Portugal en aquellos años se encontraba a la vanguardia de los descubrimientos terrestres y marítimos, había descubierto las islas de Madeira y Cabo Verde.

En Lisboa conoció y se enamoró de Felipa Moniz de Perestrello, quien pertenecía a una familia importante, pues Bartolomé Perestrello su padre, posiblemente de origen lusitano, había sido militar y navegante bajo las ordenes del infante Don Enrique.

Bartolomé Perestrello, había tomado parte conjuntamente con dos compañeros en el descubrimiento y colonización de la isla de Madeira y de Porto Santo, y el Cardenal de Lisboa don Pedro de Noranha, le hacía objeto de gran distinción, habiéndole conseguido para él de forma hereditaria, el gobierno de la isla de Porto Santo, siendo gobernador de la misma hasta casi su muerte, habiéndole transferido el mando a su yerno Pedro Correa da Cunha, casado con su hija Inés Moniz de Perestrello.

Otra hija de Perestrello, de nombre Violante, estaba casada con el castellano Miguel Moliarte, y residía en un pueblo andaluz llamado Palos de Moguer.

El matrimonio entre Cristóbal Colón y Felipa Moniz se realizó a finales de 1479. Durante los primeros días del matrimonio, el padre de Felipa falleció, yendo a vivir la joven pareja con la suegra, y la misma le cedió a Colón todos los escritos y las cartas de navegar de Bartolomé su esposo que tenía en casa. Estos documentos le confirmaron a Colón que podía viajar al occidente y encontrar tierras más allá de las Islas Canarias y Cabo Verde.

Como la joven había heredado ya de su padre, Cristóbal Colón mejoró su tren de vida y volvió a experimentar su delirio de los viajes por el mar.

Luego se marcha con su esposa y su hijo Diego que estaba recién nacido (1482) para hacerle una visita a su cuñado el caballero Pedro Correa da Cunha que por entonces era Gobernador de Porto Santo, isla muy próxima a Madeira.

Después de algún tiempo en Porto Santo, donde se afianzó su deseo de surcar el mar, Colón volvió a Lisboa, donde no tardó en fallecer su esposa, dejándole unas escasas onzas de oro y un niño de corta edad.

El año de 1484 Cristóbal Colón de 33 años, le planteó al Rey de Portugal, Juan II su proyecto de descubrir nuevas tierras y solicitar su ayuda económica para el mismo, sin embargo el proyecto no fue aceptado, y Colón decidió salir secretamente de Portugal rumbo a Castilla con su hijo Diego de tres años de edad.

CRISTOBAL COLÓN EN ESPAÑA

Al salir de Portugal Colón no tardó mucho en llegar al Convento de La Rábida en Huelva (1485), donde fue bien recibido por la comunidad de los frailes, y conoció a Fray Juan Pérez, Prior del Convento y por haber sido confesor de la reina, era tenido en gran estima en la Corte, así como el hermano Antonio de Marchena, Cosmógrafo de gran fama.

No se sabe cuánto tiempo estuvo Colón en el Monasterio, pero al partir dejó a Diego bajo la tutela del Prior Juan Pérez.

Colón se dirigió a Sevilla donde residía la Corte, en ella fue recibido por el Duque de Medina Sidonia quién le dio buenos consejos y conoció también al Duque de Medinaceli, (gran armador) que se interesó mucho por los viajes de exploración. Lo cierto es que el proyecto fue sometido a consideración de la Cancillería Real de Castilla el 20 de Enero de 1486, y que Colón a partir de esa fecha se consideró al Servicio de la Corona de España, con sueldo y estipendios.

En 1487 la Corte se trasladó a Córdoba para iniciar los preparativos del último asalto al reino de los Moros en España. Finalmente tras un asedio de más de 4 meses, Málaga se rindió y posteriormente Granada el 12 de Mayo de 1492.

En Córdoba Colón conoció a una hermosa mujer, Beatriz Enríquez de Arana, de origen modesto y de la relación nació Fernando. Pero lo relativo a Beatriz constituye como muchas de las cosas de Colón un verdadero misterio, mayor aún por el hecho de que su hijo Fernando jamás mencionase a su madre; ni siquiera en la biografía que realizó de su padre. Colón no se casó nunca con Beatriz.

Que Colón amaba a Beatriz, no hay duda y prueba de ello es que cuando emprendió el primer viaje le dejó a la joven el cuidado de Fernando y Diego. Y a Beatriz le dejó en su testamento diez mil maravedíes de renta que le concedieron los Reyes Católicos como recompensa por ser el primero en ver tierra.

FERNANDO COLÓN

SEGUNDO HIJO DEL ALMIRANTE

Hagamos una breve biografía del segundo hijo del descubridor, Fernando Colón quién nació en Córdoba el 15 de Agosto de 1488. Después de pasar los primeros años con su madre entró pronto en la historia familiar del descubridor, quién lo legitimó ante los Reyes y consiguió que se le nombrara paje del Príncipe Don Juan; la madre por el contrario, desaparece para siempre por la voluntaria cortina de silencio de Colón.

Los dos hermanos Diego de 12 años, siete años mayor que Fernando viven en la corte en calidad de pajes, primero del Príncipe Don Juan, y al morir éste, de la Reina Isabel.

En 1502 cuando Fernando tiene 13 años Colón accede a un deseo expresado por su hijo, permitirle que lo acompañe en el último y complicado viaje al continente americano. Siete años más tarde en 1509, vuelve por un corto período, acompañado por su hermano Diego, a tomar posesión del Virreinato. Y de 1512 a 1520 efectuó otro viaje al nuevo mundo. Don Fernando murió el 12 de Julio de 1539, y fue enterrado en la nave principal de la catedral de Sevilla, donde aún reposan sus restos, tenía 51 años de edad.

A Fernando se le atribuyen entre otras cosas ser el autor de ese notable libro sobre la “Historia del Almirante”, que teóricamente es una biografía de su padre, escrita por quien mejor pudo conocerle y quien se supone más fácil acceso pudo tener a sus documentos.

Llama la atención que la Historia del Almirante se publicó en italiano, siendo curioso que Fernando tan ligado a Sevilla y siendo un texto tan fundamental e importante para la gesta española del descubrimiento de América no hubiera sido publicado en castellano.

Sin embargo el manuscrito en castellano se lo entregó Don Luis Colón, quien lo había heredado, al estudioso y filántropo genovés Baliano de Fornari al parecer en pago de una deuda, y éste con aquello en sus manos, acudió a Venecia con la intención de que se publicara en tres lenguas: italiano, castellano, y latín, pero realmente no hubo edición en castellano, ni en latín, solo en italiano, y con el agravante que desapareció el manuscrito original en castellano.

La primera traducción apareció 178 años más tarde en 1749 y fue obra de González Barcia. La primera edición italiana fue en 1571, (32 años después de la muerte del autor).

PRIMER VIAJE DE COLÓN (1492-93)

Seis años más tarde de haber sido aceptado el proyecto el 12 de Mayo de 1492, una vez conquistada Granada, salió Colón de allí lleno de promesas y esperanzas, los Reyes Católicos le habían concedido las capitulaciones donde le daban los títulos de Almirante del mar océano a perpetuidad, Gobernador de las tierras descubiertas y la décima parte de lo descubierto. Acto seguido Colón se dirigió a Puerto de Palos, con una orden para su Alcalde, Diego Rodríguez Prieto, a fin de que pusiera a su disposición dos carabelas.

En Palos se encontraba la familia Pinzón, que tenía gran influencia sobre la marinería en la Villa y sus alrededores, siendo el cabeza de familia Martín Alonso Pinzón seguido por Vicente Yánez Pinzón, y fue gracias al entusiasmo de la familia Pinzón que a los dos meses justos de leída aquella carta en la Iglesia de Palos, la armada estuvo apta para zarpar.

Sin embargo, reclutar la tripulación fue harto difícil, pues la gente sentía temor de aventurarse en el mar océano y para completar la misma, fue preciso perdonar a diversos condenados a muerte que estaban en las cárceles por delitos cometidos, para enrolarlos a la fuerza entre los tripulantes.

El 3 de Agosto de 1492 al amanecer, zarparon del Puerto de Palos en dirección a las islas Canarias, la nao capitana la primera llamada la Santa María comandada por el Almirante del Mar Océano, Don Cristóbal Colón, la segunda la Pinta su capitán era Martín Alonso Pinzón, y la tercera la Niña su capitán era Vicente Yánez Pinzón, hermano de Alonso, los barcos estaban provistos de todo lo necesario, y con noventa hombres.

La flotilla de Colón estaba formada por dos carabelas la Pinta y la Niña que era el barco preferido por el Almirante, en realidad se llamaba Santa Clara, pero él la conoció siempre por aquel apodo que recordaba a su maestre y propietario Juan Niño de Moguer (por ser oriundo de Puerto de Palos de Moguer).

La Pinta pertenecía a Gómez Rascón y Cristóbal Quintero naturales de Palos, eran de menor tamaño y calado que la nave capitana, la Santa María la que se perdiera en el primer viaje, y a la que más veces se le hizo reconstrucciones. Su maestro era Juan de la Cosa.

Estos barcos no usaban remos como método de propulsión principal, pero si se valían de ellos en tiempo de calma o cuando navegaban por parajes difíciles.

A partir del zarpe de los barcos, Colón fue anotando día por día en su diario de a bordo todas las peripecias, aventuras y desventuras de aquel primer viaje al nuevo mundo.

El jueves 6 de Septiembre de 1492 el Almirante zarpó de la Gomera rumbo al occidente. Dos meses y ocho días después de haber zarpado del Puerto de Palos, poco antes de la media noche del 12 de Octubre, hallándose el Almirante en el castillo de popa, vio una luz en la lejanía, pero era tan grande la oscuridad que no se atrevió a asegurar que fuese tierra. Llamó a Pedro Gutiérrez, repostero del Rey Católico, y le dijo que mirase si veía la luz, contestando que sí. Luego llamaron a Rodrigo Sánchez quien no logró verla.

Los Reyes Católicos habían ofrecido una recompensa de diez mil maravedíes de renta a quien primero viera la tierra del nuevo mundo, Avanzaron con mucha precaución, siguiendo la ruta hasta que dos horas después de la media noche, la Carabela Pinta, que se había adelantado mucho, hizo señales de tierra, siendo el primero que la vio un marinero llamado Rodrigo de Triana, desde dos leguas de distancia. Fernando Colón, su hijo, y autor de su biografía “Historia del Almirante” dice: Sin embargo , no se la concedieron los Reyes Católicos a él, sino al Almirante por haber visto la luz en medio de la oscuridad, simbolizando la luz espiritual que él había llevado hasta aquellas tinieblas.

Por otra parte el Dr. Francisco Luis Cardona Castro en su libro “Grandes biografías, Cristóbal Colón”, nos comenta: “También hay que hablar de la falsedad y la codicia de Colón, arrogándose la certeza de haber sido él quien primero vislumbró la tierra americana, cuando en realidad fue Rodrigo de Triana tal vigía privilegiado, y era a él a quien correspondía este premio prometido por los Reyes.”

El propio Colón en su diario escribe: “Esta la vio primero un marinero que se decía Rodrigo de Triana”. Como el Almirante había observado una luz cuatro horas antes, se creyó con derecho al premio. Los Reyes así lo reconocieron, y Colón comenzó a recibirlo, cediéndolo después a su compañera sentimental Beatriz Enríquez de Arana, como diríamos en el lenguaje actual.

Al parecer el verdadero nombre y apellidos de Rodrigo de Triana fueron los de Juan Rodríguez Bermejo, nativo de Sevilla. Pronto se formó una leyenda según la cual Rodrigo disgustado pasó al África y se hizo musulmán.

Al llegar el día viernes 12 de Octubre de 1492 después de haber estado navegando durante 70 días, los españoles vieron gentes desnudas y el Almirante desembarcó para plantar el Pabellón Real y tomar posesión de la nueva tierra para la corona de España. Se trataba de una isla pequeña, que los indígenas llamaban Guanahani actualmente Wantling, pero que Colón llamó San Salvador, y era una de las muchas islas del archipiélago de las Bahamas. Los nativos eran sencillos y pacíficos, y Colón en la esperanza que sería más fácil convertirlos al cristianismo si se les trataba amablemente, les dio gorros rojos y collares de cuentas de cristal sin valor alguno.

Así comenzó el primer intercambio entre europeos y los indios americanos.

En el primer viaje Colón descubrió las islas del archipiélago de las Bahamas, Guanahaní que llamó San Salvador, (actualmente Watling), luego Santa María de la Concepción (llamada hoy Callo Ron, “Run Cay”), después la Fernandina (Long Island), mas tarde la isla de Saometo que llamó Isabela (hoy Crooked Island), el 28 de Octubre de 1492 la isla Juana (hoy Cuba) y finalmente el 6 de Diciembre de 1492 la isla Bohío que llamó la Española (hoy Haití).

Colón fue recibido espléndidamente por los naturales de la isla, el cacique Guacanagari envió a los expedicionarios ricos presentes y varios hombres a su encuentro.

EL FUERTE NAVIDAD

Estando en la isla “La Española” hoy en día Haití tres días más tarde, el de Navidad los hombres de la tripulación bebieron demasiado y poco antes de la media noche, Colón se retiró a descansar, pero estaba prohibido dejar el timón en manos de los grumetes, aún cuando el mar estuviese calmado; Juan de la Cosa en vez de estar cumpliendo con su guardia se durmió, dejando la embarcación Capitana (La Santa María) a cargo de un grumete. La nave encalló, trataron de salvarla pero como no subía la marea, esta se volteó y Colón tuvo que enviar un emisario para pedir ayuda al caciques Guacanagari y su gente, que vinieron en su ayuda demostrándoles su pesar a Colón y la tripulación.

Con los restos de la nave se erigió un fuerte que fue llamado Navidad, dejando una colonia con treinta y seis cristianos, al mando de Pedro Gutiérrez y Rodrigo de Escobedo.

Poco tiempo después, el viernes 4 de Enero de 1493, Colón zarpó de la Española rumbo a España llevando algunos indios consigo (doce), muchos presentes y grandes riquezas, además de frutos tropicales y gran cantidad de papagayos (loros) y monos. Colón regresaba a Castilla con dos naves, la Pinta y la Niña donde viajaba él como Comandante.

Llegando a Puerto de Palos el 15 de Marzo de 1493 es decir 7 meses y 11 días después de su partida. Martín Alonso Pinzón en la Pinta y bajo el mando de Colón llegó posteriormente.

En el Puerto de Palos el recibimiento fue entusiasta; el Convento de la Rábida y la mansión de los Pinzón se convirtieron en el centro de atracción de los curiosos, quienes deseaban conocer y hablar con los descubridores y especialmente con Cristóbal Colón.

Pero Martín Alonso estaba enfermo de sífilis y falleció apenas un mes más tarde de su llegada.

Los Reyes Católicos le ordenaron a Colón presentarse a ellos en Barcelona donde se encontraban, aquí el recibimiento en el mes de Abril de 1493 fue superior a todo lo imaginable.

SEGUNDO VIAJE DE COLÓN (1493-96)

Para la segunda travesía se escogió el Puerto de Cádiz y fueron muchos los marineros que se alistaron voluntariamente para la misma. Finalmente el 25 de Septiembre de 1493, partió la gran escuadra formada por 17 navíos, entre los cuales figuraba la carabela Niña, que tuvo la gloria de llevar a España la buena nueva del descubrimiento, viajando en ella como cartógrafo Juan de la Cosa y 1.500 hombres, bajo el mando del nuevo capitán General Cristóbal Colón.

Se puso rumbo a Canarias y el 13 de Octubre de 1493 se abandonó Isla de Hierro para adentrarse en el mar océano.

El 3 de Noviembre se arribó a la isla Dominica y avistaron las pequeñas Antillas, islas que Colón fue descubriendo, tomándolas bajo la autoridad de los Reyes de España, y bautizándolas con diversos nombres, como María Galante, Guadalupe, y Deseada.

El 19 de Noviembre de 1493 llegaron a la isla de Borinquén (Puerto Rico).

En 1494 Colón fundó la Isabela, primera Villa de América, En la Española (actualmente Haití), Antonio Torres fue nombrado por la corona española para llevar de regreso a Cádiz 12 naves, de las 17 que formaban la escuadra naval original, empresa que llevó a feliz término, y fue el primer viaje que se realizó a través del mar tenebroso sin la dirección de Colón.

Torres trajo inmediatamente de España a la Española (Haití), al adelantado Don: Bartolomé Colón, con tres naves aprovisionadas que los Reyes enviaban al Virrey y regresó nuevamente a España, conduciendo a Diego Colón , hermano de Cristóbal para desvanecer en la Corte los informes del Padre Boyl y de Mosén Pedro de Margarit, contrarios al Almirante , además portaba las cuatro naves cargadas de indios prisioneros que se habían capturado en las últimas rebeliones, oro, palo de Brasil, y productos curiosos.

Colón al embarcarse para su segunda empresa llevó al Puerto de Cádiz a sus dos hijos: Diego y Fernando, quienes se quedaron en tierra (en la Corte), por ser pajes del Príncipe Juan.

Juan de la Cosa acompañó a Cristóbal Colón en el primero y segundo viaje a las islas occidentales; en el primero como dueño de la Nao Santa María, y en el segundo yendo en la Carabela Niña como Cartógrafo. Prosiguió el Almirante su viaje y el 3 de Mayo de 1494 modificó el rumbo hacia el Sur y descubrió la isla de Jamaica.

COLÓN EN LA ESPAÑOLA

Después de Puerto Rico, Colón arribó a la Española (Haití) y encontró que el fuerte Navidad estaba destrozado y solo hallaron algunos restos de los miembros de su guarnición de 35 hombres, Por supuesto Colón decidió reconstruir su poderío, que era el de España en aquella isla bautizada como la Española (Haití).

Colón no era político, ni hombre de estado; era receloso y desconfiado, solo se fiaba de los hombres de su camarilla que no eran muy buenos con excepción de Antonio de Torres.

Fue Bernal de Pisa quien primero se rebeló contra la tiranía impuesta por Colón. Bernal deseaba regresar a España, apoderándose de los cinco Navíos que quedaban en la isla y contar todo lo relativo a lo que había hecho Colón, éste fue encarcelado, y algunos de sus cómplices severamente castigados e incluso uno de ellos ahorcado.

Los indios descontentos por el trato que recibían de los españoles, se alzaron, y en esos días se corrió la noticia que el Cacique Caonabó se aproximaba con indios armados al Fuerte de Santo Tomás. Colón mandó al momento a Alonso de Ojeda con 400 hombres, entre los cuales se encontraban algunos descontentos de ayudar a Pedro Margarit, Comandante del Fuerte.

Alonso de Ojeda entró a sangre y fuego en los poblados indios, apoderándose de los enseres, de los víveres y de las mujeres. Así quedó abierta la guerra entre españoles e indios, los cuales pagaron muy caro haber plantado cara a los españoles.

Alonso de Ojeda venció lógicamente al Cacique Caonabó y a sus seguidores. La captura de Caonabó produjo un levantamiento general en la isla. El 24 de Marzo de 1495, Colón reunió a sus hombres de a pie y a caballo, y en la Vega Real hizo frente a los indios sublevados derrotándolos y obligándolos a pagar fuertes tributos a partir de aquel momento.

En Noviembre de 1495 llegó a la Española el Sevillano Juan de Aguado con una flotilla. Era un pastelero de los Monarcas que ya había estado en la isla con Antonio de Torres y traía la misión de averiguar la verdadera situación de la misma e informar a España. Pero la flotilla formada por cuatro barcos se perdió por un fortísimo huracán. Salvándose Juan de Aguado y la Isabela quedó destruida; acto seguido Colón mandó a construir dos carabelas, (las primeras construidas en el Nuevo Mundo) y varios fuertes, reconstruyendo en esa forma la Isabela; luego nombró a Bartolomé su hermano, Capitán General y Gobernador, a Diego ayudante de Bartolomé, y a su criado Francisco Roldán, Alcalde Mayor de la Isabela y toda la isla.

Colón con dos Carabelas partió para España el 10 de Marzo de 1496. En total se embarcaron 225 hombres, con 30 indios, entre los que estaba Caonabó, con el oro y los productos de la tierra.

La travesía fue pésima, murieron en la misma muchos españoles, y bastantes indios, entre los que estaba Caonabó. Finalmente las Carabelas llegaron al puerto de Cádiz (tres meses más tarde), el 11 de Junio de 1496, Colón había enfermado de artritis y de gota, según su cronista Bartolomé de las Casas. El Almirante después de llegar a Cádiz, prosiguió viaje a Sevilla y Burgos donde se encontraban los Reyes. Cristóbal Colón estaba demacrado, envejecido y llevando un sayal de penitente. Los Reyes lo recibieron en una forma sumamente cordial y escucharon absortos el relato de sus aventuras, venturas y desventuras, mostrándose dispuestos a vencer los inconvenientes y las complicaciones acumuladas en las nuevas tierras de la corona de España-

En el segundo viaje de Colón descubrió la isla Dominica, las pequeñas Antillas (María Galante, Guadalupe y Deseada), luego fue a Borinquén (Puerto Rico el 19-11-1493). Funda la Isabela (1494) en la Española (Haití) y descubre Jamaica.

TERCER VIAJE DE COLÓN (1498-1500)

Casi dos años después del regreso del segundo viaje, el 30 de Mayo de 1498, después de hacer testamento, partió del puerto de Sevilla la tercera expedición Colombina con seis naves, con abundantes pertrechos y 330 hombres.

En este viaje, la primera escala de Colón fue en Porto Santo, de las islas Madeira, luego se dirigió a las Canarias y en la isla de Gomera aprovisionó finalmente a las naves, dividió a la flota en dos cuerpos, tres barcos irían a la Española (Haití) para llevar víveres a la Colonia, y los otros tres al mando del Almirante, irían a la isla de Cabo Verde, donde arribaron el 27 de Junio de 1498, para empezar un nuevo viaje de descubrimientos.

Deseando el Almirante descubrir la tierra firme, llegó el 31 de Julio de 1498 a Trinidad. En realidad, después de recalar en la isla de Trinidad, Colón llegó a América del Sur el 1 de Agosto de 1498. Alcanzó la región del Delta del Orinoco, en la actual Venezuela y el Golfo de Paria.

Aunque Colón en su tercer viaje exploró las costas de Paria y su extenso Golfo no pensó que se trataba de un Continente y posteriormente Alonso de Ojeda, protegido del Duque de Medinaceli, preparó una expedición eligiendo como primer piloto de su empresa a Juan de la Cosa, asociándole también el florentino Américo Vespucio, que habría de tener la gloria de dar su nombre al Nuevo Mundo.

Cuando en Agosto de 1498 llega Colón a la Española (Haití) encontró a su fiel criado Francisco Roldán en abierta rebeldía contra sus hermanos.

Durante la ausencia de Colón, Bartolomé había trasladado la capital de la Colonia a Santo Domingo. Pero como Colón no tenía suficientes hombres para sofocar la rebelión, se vio obligado a pactar con Roldán en forma humillante, pero después de esta rebelión hubo muchas más.

América se había transformado en un feudo de los hermanos Colón y aquellas gentes que habían ido allí a respirar libertad que muchas veces no tenían en Castilla no lo podían tolerar; por otra parte los indios fueron obligados a pagar tributos y a cambiar todo el oro y la plata por baratijas hispanas y los más belicosos fueron vendidos como esclavos.

CRISTOBAL Y BARTOLOMÉ COLÓN PRESOS

Debido a que la gente que estaba marchando al Nuevo Mundo era díscola, aventurera, codiciosa, y muchos de ellos habían estado presos en las cárceles por diferentes delitos, Cristóbal Colón había solicitado a los Reyes Católicos de España que enviaran a un letrado que administrara justicia ya que a todas luces era muy difícil gobernar este tipo de personas.

Los Reyes, al final eligieron a un caballero llamado Francisco de Bobadilla, con plenos poderes para gobernar y administrar justicia en las colonias de Ultramar. Lo que era igual que quitarle a Colón su título de Virrey y gobernador de lo descubierto.

Bobadilla llegó a la Española el 12 de Agosto de 1499 con dos Carabelas, aquí solo se encontraba Diego Colón, ya que el Almirante estaba en la Concepción reduciendo a sus enemigos cristianos, y Bartolomé estaba con Roldán haciendo lo mismo en Xaragua.

Al enterarse Bobadilla que aquella misma semana habían ahorcado a siete españoles y había otros cinco en espera, le pidió a Diego le entregase todos los prisioneros y al este negarse a hacerlo en repetidas oportunidades, trajo como consecuencia que Bobadilla con sus tropas y numerosos voluntarios tomaran la fortaleza a la fuerza, en nombre de los Reyes, haciendo prisionero a Diego Colón.

Cuando Cristóbal se presentó en Santo Domingo supo que su hermano Diego estaba preso y que él y Bartolomé debían correr igual suerte. En verdad Bobadilla fue un autentico oportunista.

A primeros de Octubre de 1500, a los 8 años de haber pisado por primera vez Colón tierras americanas en la isla de Guanahani, él y sus hermanos abandonaron la Española (Santo Domingo), encadenados rumbo a España.

A Colón lo custodiaba Alfonso de Vallejo que tan pronto como zarpó la Carabela en la que iba éste, Vallejo quiso quitarle los grillos, pero el Almirante no lo consintió.

Cádiz recibió con perplejidad al Almirante, y este al llegar escribió una carta al ama de llaves del Príncipe Don Juan, del que sus hijos Diego y Fernando eran pajes, carta con abundantes detalles de lo sucedido. La Corte se hallaba en Granada y al saber los Reyes Católicos que los hermanos Colón estaban en la cárcel, ordenaron que al instante fuesen puestos en libertad.

El 17 de Diciembre de 1500, Cristóbal Colón y sus hermanos comparecieron ante Doña Isabel y Don Fernando. La buena acogida de los Reyes Católicos no modificó un ápice los hechos. Aunque a Cristóbal Colón le fueron reconocidos todos sus derechos como Gran Almirante y Virrey de las Indias, a partir de entonces esos cargos y títulos serían más nominales que efectivos.

La corona debía recuperar todos sus plenos derechos sobre la colonización de las Indias y lo hecho por Bobadilla formaba parte integrante de la política de los Soberanos, consistente en no engrandecer nunca a nadie que pudiera hacerles sombra a los Reyes. Y Así el 3 de Noviembre de 1500 nombraron a Nicolás de Ovando, Gobernador de las Indias con plenos poderes por dos años

CUARTO VIAJE DE COLÓN (1502-1504)

Para este cuarto viaje propiciado por los Reyes Católicos y que Colón tuvo condiciones que debía cumplir entre ellas: No podía recalar ni pernotar en la Española, sus exploraciones debían ceñirse a la línea de demarcación del tratado de “Tordecillas” firmado el 17-6-1494 entre España y Portugal, desplazando la línea de demarcación de la Bula Inter Caeteras (1493) a 370 leguas al oeste de Cabo Verde, lo que le permitió más adelante a los portugueses instalarse en Brasil y España en Filipinas. En esta forma España y Portugal el 17 de Junio de 1494 se repartieron el globo terráqueo verticalmente, de norte a sur, y al oeste de esta línea imaginaria podía descubrir y colonizar España, y al este Portugal.

Previamente en 1481 contaban con la “Bula Aeterni Regis” que les otorgaba textualmente las tierras de Canarias para abajo y contra Guinea; es decir, cortaba al mundo horizontalmente, al sur de Canarias nadie reparó de momento en que la Bula decía también contra Guinea, esto es contra el Continente africano y por ende las tierras descubiertas por Colón pertenecían a Castilla.

Colón contaba en esta época con 51 años y tenía artritis y gota. Antes de partir realizó sus disposiciones testamentarias.

En realidad el cuarto viaje fue una sucesión de desdichas desde el principio al final. El Almirante partió nuevamente de Cádiz el 6 de Mayo de 1502, al mando de una flotilla formada por cuatro naves, con 140 hombres elegidos por el mismo, entre los que se hallaba su hermano Bartolomé, y su hijo menor Fernando que le había solicitado ir en este viaje al nuevo mundo y que tenía 12 años de edad.

Fueron hacia Canarias y de allí llegaron el 15 de Junio de 1502 a la isla de Martinica en el Caribe, donde descansaron tres días. De allí se dirigieron a la Española (Santo Domingo) donde el Gobernador Ovando les impidió la entrada en el puerto, por orden de la Corona Española. Aquellos días tenían que zarpar para la península los que conducían al antiguo Gobernador destituido, Francisco Bobadilla y al rebelde Roldán y sus secuaces.

Colón avisó a esa escuadra el grave peligro que corría, pero ante la obstinación de Ovando zarpó la escuadra donde naufragó a causa del huracán, ahogándose la tripulación conjuntamente con Bobadilla y Roldán.

Colón y los suyos tuvieron mejor suerte a pesar del mal tiempo ya que lograron llegar a Jamaica, Cuba, y recorrieron Honduras, Nicaragua y Costa Rica.

El 6 de Enero de 1503 llegaron a Veragua (Panamá), donde se quedaron, y trató de ganarse la buena voluntad de los nativos; pero la codicia y el mal comportamiento de la gente de Colón hizo que las relaciones con aquella gente pacífica se malograra, llegando a estallar una revuelta en la que hubo muertos, heridos y prisioneros por ambas partes.

Por fin partió Colón de Veragua la noche de Pascua de 1503 con los navíos en muy malas condicione. Abandonó uno en Belén y otro en Belpuerto; en los otros dos restantes siguieron rumbo a Jamaica y como las naves no podían sostenerse a flote allí en Jamaica los encallaron en tierra para poder alojarse la gente y poder defenderse de los indios si estos quisieran causarle daño, cosa que no ocurrió, sino todo lo contrario, los indios los abastecieron con alimentos y otras cosas que le cambiaban a Colón por baratijas.

Después de haber permanecido abandonados en Jamaica por un año, finalmente llegó la carabela enviada por Diego Méndez, que los transportó a Santo Domingo, llegando allí el 13 de Agosto de 1504.

El Gobernador Ovando, hipócritamente recibió a Colón con grandes muestras de simpatía alojándolo en su casa. El 12 de Septiembre de 1504 Colón abandonó e Nuevo Mundo descubierto por él, estaba avejentado y enfermo de artritis.

El 7 de Noviembre de 1504 llegó a la barra de Sanlúcar, tuvieron que llevarlo a Sevilla en unas parihuelas donde tenía casa. Desde Sevilla envió varias cartas a los Reyes, que Isabel no pudo leer puesto que había muerto el 26 de Noviembre de 1504 en Medina del Campo por un Ca de útero, 19 días después de la llegada de Colón.

EL FINAL DE CRISTÓBAL COLÓN

El Rey Fernando entristecido por la muerte de su esposa cayó en los brazos de Germana De Faix, con la que más adelante se casó públicamente, y el Cardenal Jiménez de Cisneros se ocupaba de remediar los males internos de la Nación, sin poder escuchar las lamentaciones del Almirante, impedido y casi ciego, que se arrastraba penosamente de Sevilla a Segovia, donde estuvo en Mayo de 1505 con el fin de entrevistarse con el Rey.

Colón no creyó todo lo dicho por Fernando, por lo que exigió la restitución del Virreinato y el gobierno para sí o para Diego, su hijo, al que acababa de unir en matrimonio a una joven doncella de la casa Ducal de Alba, Doña María de Toledo, hija del maestro de León, Don Fernando de Toledo, y sobrina del duque de Alba, Don Fadrique.

MUERTE DE CRISTÓBAL COLÓN

Perdidas casi todas la esperanzas y agotados por aquel cuarto viaje, Colón cayó en cama en una morada de Valladolid, cuyo emplazamiento no ha sido posible identificar pese a los esfuerzos realizados.

En cama fue transcurriendo para Colón todo el mes de Mayo de 1506. Fue entonces cuando en un momento de menor dolor físico hizo llamar al escribano Pedro de Hinojedo y le dictó su último testamento, derogando los anteriores de 1498 y 1502.

Dos días más tarde el 20 de Mayo de 1506 a la edad de 55 años, moría para el mundo Cristóbal Colón, el hombre misterioso, el aventurero que había dado a España y descubierto para el mundo entero un inmenso territorio, que ni siquiera iba a llevar su nombre sino el de un oscuro aventurero llamado Américo Vespucio.

Mamografía con CFQ (LMO I)
Mamografía con CFQ (LMO I) La Reina Isabel la Católica
Mamografía con CFQ (LMO I) El Rey Fernando de Aragón
Mamografía con CFQ (LMO I) La Rendición de Granada, óleo de F. Padilla
Mamografía con CFQ (LMO I) M. de la Rábida. Colón y su hijo Diego. Óleo de B. Mercadé, Museo de Gerona Arqueológico Provincial
Mamografía con CFQ (LMO I) Zarpe del Puerto de Palos en la Nao Santa María
Mamografía con CFQ (LMO I) Carabela La Pinta
Mamografía con CFQ (LMO I) Carabela La Niña.
Mamografía con CFQ (LMO I) La llegada de Cristóbal Colón a la isla de Guanahani y la toma de posesión de la Nuevas Tierras para la Corona Española. Óleo sobre tela.
Mamografía con CFQ (LMO I) De regreso en España. Óleo sobre tela de Robert Fleury, París, Luxemburgo.
Mamografía con CFQ (LMO I) Este retrato de Cristóbal Colón, también imaginario de conserva en el Monasterio de la Rábida
Mamografía con CFQ (LMO I) La llegada de Colón a España después del Segundo viaje.
Mamografía con CFQ (LMO I) Descubrimiento de América, Óleo sobre tela 312 x 825. 1920-1930. Casa Natal de El Libertador. Autor Tito Salas. Foto Centro Audio visual Caracas.
Mamografía con CFQ (LMO I) Cristóbal Colón, su apariencia en el cuarto viaje
Mamografía con CFQ (LMO I) Retrato de Hernando Colón (1488-1539) humanista y cosmógrafo
Mamografía con CFQ (LMO I) La muerte de la Reina Isabel la Católica, 19 días después de la llegada de Cristóbal Colón de su último viaje. Óleo de Eduardo González y Martínez
Mamografía con CFQ (LMO I) Últimos momentos de la vida de Colón. Óleo sobre tela de Luigi Sciallere
Mamografía con CFQ (LMO I) Retrato de Américo Vespucio
Mamografía con CFQ (LMO I) Sepulcro de Cristóbal Colón en la Catedral de Sevilla

Dr. Leopoldo Moreno Brandt

Vicepresidente SVC

Miembro correspondiente Sociedad Venezolana de Historia de la Medicina

BIBLIOGRAFIA

  1. Cardona Castro, FL; Giménez Saurina, M; Mas Franch, M; Giménez Saurina M; Grandes Biografías, Cristóbal Colón. Edimat Libros, S.A.C/Primavera, 35 Pol. Ind. El Malvar. Arganda del Rey – 28.500 (Madrid) España, Primera Edición, Editores S.A.2002.
  2. Dolmen Ediciones S.A. Cristóbal Colón. El descubrimiento del Nuevo Mundo. Primera Edición en Castellano. Traducción Russell, H. Cirujano Guzmán 194. Providencia. Santiago de Chile. 1996.
  3. Belmonte, I; Toca Fernández, I; Martín, I; Betegón, R; Romero, A y colaboradores. Traductores: Benítez, E; Palacios, R. Protagonistas de la civilización. Colón. Editorial Debate. Alonzo Cano, 66. Madrid e Itaca 1984.
  4. Arranz, L. Un tal Cristóbal Colón. La aventura de la Historia. 1998. Año 8. N° 91. P.58-67.
  5. Casado Soto, J.L. Barcos y hombres para surcar el océano. La aventura de la Historia. 1998. Año 8.N° 91. P.68-75.
  6. Salvador Miguel, N. Las lecturas del Almirante. La aventura de la Historia. 1998. Año 8 – N° 91. P.76-81.
  7. Lucena Salmoral, M; Pomar Martínez, C. El mal Gobierno. La aventura de la Historia 1998. Año 8 – N° 91. P. 82-88.
  8. Arranz, L. La herencia. La aventura de la Historia. 1998. Año 8 – N° 91. P. 90.95.
  9. Castro, M. Reguero de tumbas. La aventura de la Historia. 1998. Año 8 – N° 91, P. 96-100.
  10. Vásquez, J.L; Carman, R.L; Hagstrom, B; Salvo, A. Grandes personajes de la Historia Universal. Colón. Editor Civita, V. Copyright Mundial. Abril S.A. Cultural e Industrial. San Pablo. Brasil 1974.
  11. Polanco Alcántara, T. Isabel La Reina que creó la América Hispana. En Venezuela y sus personajes. Ediciones GE. Caracas Venezuela. Impresión y Encuadernación Hurope /SL-. Barcelona – España. 1998. P. 3-18.
  12. De Meer De Revera, C. Isabel la Católica Reina de la Hispanidad. Sus empresas políticas. Alas abiertas. Ediciones. Primera Edición Enero 1992.Barcelona- España.
  13. Fernández Álvarez, M. Isabel la Católica. Espasa Libros, S.L.V. 2011. Paseo de Recoletos. 4.28001. Madrid – España.
  14. Colón, H; Historia del Almirante. Traducción, introducción y notas de Manuel Carrera Díaz. 1° edición Octubre 2003.Editorial Ariel, S.A. Barcelona, España 2003.


FELICITACIONES


La Junta Directiva de la Sociedad Venezolana de Cirugía se enorgullece y felicita muy efusivamente a los Doctores
Marco Sorgi V. y Oswaldo Guerra S.
Miembros Activos de nuestra sociedad,
por su reciente incorporación como
Miembros Correspondientes
de la Academia Nacional de Medicina
.
En hora buena.

REGISTRO MIEMBROS

Si ya formas parte de la Sociedad Venezolana de Cirugía y aún no te has inscrito en el Website, ingresa tu correo y te enviaremos una invitación a tu bandeja de entrada:

DIRECTORIO MÉDICO
Encuente en este Directorio Médico todos los miembros registrados en la Sociedad Venezolana de Cirugía
BOLETÍN ELECTRÓNICO
Suscríbete al Boletín Electrónico de la Sociedad Venezolana de Cirugía y Recibe las últimas noticias y actualizaciones directamente en tu correo
PRÓXIMOS EVENTOS

    A PHP Error was encountered

    Severity: Warning

    Message: Invalid argument supplied for foreach()

    Filename: templates/template_svc.php

    Line Number: 259