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Boletín Informativo Electrónico
SOCIEDAD VENEZOLANA DE CIRUGÍA
Miembro de la FELAC, la ALACE y de la
Red de Sociedades Científicas Médicas de Venezuela |
| Año 10, Nro. 41, Junio
2008 |
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| EDITORIAL |
Con el fin de adaptarse a los nuevos tiempos el clásico boletín
informativo trimestral en formato de papel fué reemplazado
en agosto de 2006 por este Boletín Electrónico que bajo
la eficiente dirección del Dr. Joel Gómez Maggio, ha
arribado a su tercer año. Los integrantes de la Junta Directiva
de la SVC electa para el período 2008-2010, conscientes de
la importancia de la comunicación y de la necesidad de mantener
un contacto estrecho con todos sus miembros, le darán su soporte
para una continuidad de la labor informativa que ha venido cumpliendo
este vehículo, que conjuntamente con la página Web y
la revista de la Sociedad representan sus órganos de divulgación.
Aspiramos que este Boletín continúe evolucionando y
se convierta en una de las herramientas de actualización, así
como de educación médica continua para todos los cirujanos
del país, logrando de esta forma cumplir con uno de los propósitos
más importantes que debe realizar la SVC.
Es conveniente diseñar estrategias para complementar la calidad
de la actualización de los conocimientos en cirugía
y contribuir a solventar la brecha en los déficit de formación
de algunos postgrados, mediante la aplicación de la enseñanza
multimedia y de la telemática como modalidad virtual de educación
a distancia. Esto podría ser una solución ante la necesidad
de una formación permanente con la ventaja aparejada de la
autonomía de aprendizaje en cuanto a tiempo, modo y lugar.
A tal efecto se ha creado la Comisión de Educación médica
continua conformada por los Drs. Jorge Tahan, Róger Escalona
y Luís Level los cuales, con la cooperación del Comité
de Publicaciones, tendrán a su cargo esta importante actividad
como parte indispensable del proceso futuro de certificación
y recertificación de los médicos especialistas.
Se requiere entonces, la participación de los integrantes de
los diferentes Capítulos mediante el envío de artículos,
comentarios, sugerencias o ideas de actividades a desarrollar, las
cuales serán tomadas en cuenta por los editores para lograr
un boletín cada vez más efectivo y con una visión
de futuro.
Es propicia la oportunidad para expresarles por este medio mi agradecimiento
y del resto de los componentes de la Junta Directiva por concedernos
el honor de presidir a la Sociedad Venezolana de Cirugía. Asumimos
la responsabilidad que esto representa teniendo el propósito
firme de consolidar los logros hasta ahora alcanzados por los predecesores
y seguir evolucionando hacia la modernidad de la SVC, contando para
ello con el apoyo y consenso de todos sus miembros.
Dr. Elio T. Álvarez G.
Presidente SVC |
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Comisión Editorial del Boletín
Editor: Dr. Joel Gomez Maggio
Colaboradores: Dr. Ramon Saade Dr.
Atilio Araujo Dr. Uber Vera Dr.
Jorge Tahan
Dra. María Aponte
Dra. Gabriela González
Dra. Estrella Uzcátegui |
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| con el apoyo de |
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| inicio |
| 2008 |
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24
al 27
Septiembre |
XIII World Congress of the International
Federation for the
Surgery of Obesity
Buenos Aires, Argentina
.- Más información en: www.ifso2008.org
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Cronograma
2do Semestre 2008 |
CENTRO DE ENTRENAMIENTO EN CIRUGÍA
MÍNIMAMENTE INVASIVA
Y MICROCIRUGÍA Instituto
de Cirugía Experimental de la Facultad de Medicina de
la UCV SEPTIEMBRE 2008
CURSO PRACTICO DE LAPAROSCOPIA NIVEL BASICO Y TALLER DEMOSTRATIVO
DE ENGRAPADO QUIRURGICO
JUEVES 25 Y VIERNES 26 OCTUBRE 2008
CURSO PRACTICO DE LAPAROSCOPIA NIVEL INTERMEDIO Y TALLER DEMOSTRATIVO
DE ENGRAPADO QUIRURGICO
JUEVES 23 Y VIERNES 24 NOVIEMBRE 2008
CURSO DE LAPAROSCOPIA GINECOLOGICA
VIERNES 14 Y SABADO 15 NOVIEMBRE 2008
CURSO PRACTICO DE SUTURA Y ANUDADO LAPAROSCOPICO
VIERNES 28 DICIEMBRE 2008
CURSO PRACTICO MANGA GASTRICA LAPAROSCOPICA
JUEVES 4 Y VIERNES 5 ENERO 2009
CURSO PRACTICO DE SUTURA Y ANUDADO LAPAROSCOPICO NIVEL AVANZADO
(NISSEN-GASTROENTERO-PILOROPLASTIA)
JUEVES 29 Y VIERNES 30 FEBRERO 2009
CURSO PRACTICO DE COLECTOMIA LAPAROSCOPICA
JUEVES 26 Y VIERNES 27
- - - - - - - - - - - CONTACTOS:
Dr. Hugo Navas Farfan
Coordinador Cursos de Laparoscopia ICE-UCV
Dr Rodolfo Miquilarena
Director ICE-UCV www.ice-ucv.com.ve
Edificio Instituto de Cirugía Experimental, 1er piso.
Ciudad Universitaria, Los Chaguaramos. Caracas, Venezuela.
Telf. (212) 605.3581 Fax (212) 605.3502 |
Mayo
a
Septiembre |
UNIDAD DE INVESTIGACIÓN
EN CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA
(UDICL-UCLA)
Cronograma de Actividades y Cursos para Mayo
a Septiembre
Mayor información a través de:
.- Email: udicl.ucla@gmail.com
/ ccaballero@ucla.edu.ve
.- Telf: 0416 - 650.2871
.- Web: www.udicl.blogspot.com
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| inicio |
Reconstrucción
Facial con Colgajos Locales
Williams Gil R., Oscar Lobo, Blanca
Gordillo, Carlos González, Dina Gil
Departamento de Cirugía. Servicio de Cirugía Plástica,
Reconstructiva y Maxilofacial, Instituto Autónomo Hospital
Universitario de los Andes,
Mérida, Venezuela |

ver poster |
I N T R O D U C C I Ó N
El diseño y elaboración de colgajos locales tienen
sus ventajas y desventajas. Para la utilización efectiva
de estos colgajos es necesario comprender las diferentes técnicas
disponibles para la movilización de los tejidos. Las
ventajas son el color y la textura. Con frecuencia las zonas
donadoras pueden ser cerradas directamente y presentan una pequeña
o ninguna contractura cicatrizal. Las propiedades vasoelásticas
y biomecánicas de la piel deben tomarse en cuenta al
momento de planificar este tipo de colgajos. El Relajamiento
a tensión, que ocurre cuando una carga constante
es aplicada a la piel, haciéndola estirar, disminuye
con el tiempo. El Estiramiento ocurre cuando una carga
repentina es aplicada a la piel y es mantenida constantemente
...
Este trabajo presenta la experiencia en el manejo, la evolución
funcional y estética de las reconstrucciones faciales
a través de cuatro casos clínicos.
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| inicio |
LINFOMA
PRIMARIO EXTRA GANGLIONAR
Dra. Gonzalez P. Gabriela
M. y Dra. Uzcategui P. Estrella |
Los linfomas son tumores malignos originados en el tejido linfático,
en ocasiones con localizaciones extraganglionares. Tal es el caso
de los linfomas no Hodkigs(12). Danson en 1961 definió los
linfomas primarios gastrointestinales (LPGI) como aquellos que tenían
un recuento de glóbulos blancos normal, que no presentaban
adenopatías periféricas, ni compromiso mediastinal,
sin compromiso grosero demostrable en la cirugía más
allá del órgano comprometido y de los ganglios regionales,
con hígado y bazo normales. Esto ha sufrido un cambio y hoy
en día, el criterio es mucho más amplio. D’Amore
en 1991 lo define como aquel que, con o sin compromiso de los nódulos,
la lesión extranodal será mayor del 75%(13).
Los LPI son un grupo heterogéneo de tumores, correspondiendo
al 1-4 % de todas las neoplasias malignas gastrointestinales, endémicos
en el mediterráneo y Oriente Medio(14), de baja frecuencia
y con diagnóstico habitualmente tardío, debido a su
relativa inaccesibilidad a métodos diagnósticos(1),
con características clínicas y patológicas variables.
Son neoplasias del adulto que se presentan con mayor frecuencia entre
los 20 a los 60 años con una media de edad de 50-60 años(15),
tienen un cuadro clínico, pronóstico y rasgos patológicos
completamente diferentes a los de otras localizaciones del tracto
digestivo observándose con mas frecuentemente a nivel del estomago,
seguido del intestino delgado y colon(12), caracterizándose
por un infiltrado linfoplasmocitario difuso de la mucosa intestinal.
Pueden ser T o B siendo la relación entre linfoma B y T de
85 vs. 15 %(13). El linfoma T intestinal es un tipo raro de linfoma
extraganglionar derivado de las células T intraepiteliales
que originalmente se denominó histiocitosis maligna intestinal(17,18).
Puede estar asociada a enteropatía como la enfermedad celiaca,
la enfermedad inflamatoria intestinal y los estados de inmunodeficiencia
los cuales se consideran factores predisponentes. Los síntomas
se desarrollan insidiosamente y pueden incluir pérdida de peso,
diarrea, sangrado rectal, dolor abdominal, vómito y constipación(15).
Clínicamente son agresivos y se presentan como dolor abdominal
que con frecuencia se asocia a cuadros gastrointestinales de urgencia
(Oclusión, perforación, hemorragia, masa abdominal)
lo que determina que generalmente estos pacientes sean operados de
urgencia sin diagnóstico. En un 70% la enfermedad es multifocal
y a veces puede acompañarse de un síndrome general con
astenia y pérdida de peso (20).
El comportamiento biológico, el cuadro clínico, la morfología,
el inmunofenotipo y el tratamiento son diferentes de los de los linfomas
originados en ganglios linfáticos. Para clasificarlos correctamente
es necesario definir el tipo histológico, el grado histológico,
la resecabilidad del tumor y si se logra o no la remisión después
del tratamiento combinado(AU)(15). Por ello existen problemas para
su estadificación y muchos utilizan como los linfomas sistémicos
(Ann Arbor) pero en Lugano se sugirió un consenso y es el siguiente
(13): Estadificación de los linfomas gastrointestinales
(Blacklodge, Lugano)
- Estadio I: Lesión localizada al tracto GI única ,
o múltiple, no contigua
- Estadio II : Compromiso nodal II a local II b a distancia
- Estadio III: Penetración de la serosa e invasión a
órganos vecinos. Perforación. Peritonitis
- Estadio IV: Diseminación hemática. Compromiso ganglionar
supra- diafragmático
El diagnostico se basa en los hallazgos de la radiología contrastada
colónica y/o tomografía computarizada abdominal, siendo
confirmados por la biopsia de la pieza operatoria y su inmunohistoquimica(19).
El estadiaje se debe completar con una TAC de tórax, la aspiración
y biopsia de médula ósea, LDH y la Beta 2 microglobulina
que son marcadores pronósticos de la enfermedad(13). Se ha
determinado una supervivencia para los linfomas primarios T a los
cinco años del 13 al 25%, debido a una alta tasa de mortalidad
perioperatoria(21,22). Los factores pronósticos de los linfomas
en general valorados son varios, edad mayor de 60 años, estadio,
estado general, número de localizaciones extraganglionares,
LDH, ubicación (teniendo la ubicación gástrica
mejor pronóstico que la intestinal), el grado de compromiso
local(23,24). El factor más claro de todos parece ser el estadio
tumoral. El tratamiento se inclina a tres modalidades, la cirugía,
radioterapia o quimioterapia.
El rol de cada una de ellas está hoy en revisión, clásicamente
se indicaba la cirugía y/o radioterapia en los estadios I,
la cirugía en los estadios II, la quimioterapia/radioterapia
en los estadios III y IV, reservando la cirugía en estos casos
solo para la citoreducción.
La sobre vida global a cinco años de estos pacientes está
entre el 47 y el 57 %, para el Estadio I entre el 75 y 80%, para el
estadio II 40% y para los III y IV la supervivencia es baja ya que
está en relación con la posibilidad de resección
completa tumoral y si la enfermedad está avanzada ya no es
posible (estadios III o IV) (13).
BIBLIOGRAFÍA
|
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Valera M., José Miguel; Maiza R., Eduardo; Contreras
M., Luis; Smok S., Gladys. Tumores de intestino delgado: experiencia
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|
| 13. |
Fernández Marty, Alfredo Pablo Linfomas Gastrointestinales
Revista de la Asociación Medica Argentina Nª 1.
1999 |
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inicio |
CIRUGÍA
LAPAROSCÓPICA PARA LA ENFERMEDAD MALIGNA
Dra. María Eugenia
Aponte R. y Dr.
Ramón A. Saade C. |
La tendencia hacia cirugías menos agresivas y extensas a favor
de minimizar la morbilidad mientras se mantienen los resultados alcanzados
con la cirugía radical, ha permitido la generalización
de un enfoque más filosófico que clínico, basado
fundamentalmente en reducir al máximo los efectos que el trauma
quirúrgico ejerce sobre el paciente, manteniendo su calidad
de vida.1 Resulta cierto afirmar que la cirugía laparoscópica
ha ido en ascenso y que las técnicas operatorias mínimamente
invasivas han proliferado en el seno de las distintas especialidades
quirúrgicas.
La colecistectomía laparoscópica fue el primer procedimiento
aceptado,2 la laparoscopia diagnóstica, la apendicectomía
laparoscópica, la funduplicaturas esofágicas, esplenectomía,
la adrenelectomía, la nefrectomía, la colectomía
y la rectopexia son procedimientos ya establecidos, quedando bajo
evaluación la herniorrafía, paratiroidectomía
y tiroidectomía.3 Con los avances tecnológicos y el
refinamiento de las técnicas, el enfoque laparoscópico
se ha convertido en una alternativa, que en algunos casos hasta ha
convertido en obsoletos procedimientos quirúrgicos previamente
aceptados, y en otros casos no existe aún evidencia suficiente
que nos permita considerarlo de forma generalizada, como la mejor
opción terapéutica particularmente en la cirugía
oncológica.4
El enfoque laparoscópico de la enfermedad maligna va contra
viejos y nuevos problemas: respeto de los principios de radicalidad,
tiempo operatorio, curso postoperatorio y complicaciones quirúrgicas,
resultados oncológicos a largo plazo en términos de
supervivencia y recurrencia de la enfermedad, pero además debido
a la preocupación sobre la incidencia de metástasis
de puerto, que constituyen un fenómeno de la cirugía
laparoscópica de tumores abdominales,5 también descritas
luego de la toracoscopia6,7 para cánceres de esófago
y pulmón, presentándose en varios escenarios tales como
posterior a la resección de la enfermedad maligna, en el tratamiento
paliativo del cáncer avanzado y subsecuente a procedimientos
diagnósticos o de estadio clínico sin haber manipulación
del tumor primario.8 La etiología multifactorial9,10 explica
la importancia de su prevención sobre la base del riguroso
respeto de las reglas y protocolos del enfoque laparoscópico,
siguiendo estrictos principios oncológicos que como en la cirugía
por laparotomía son necesarios para obtener buenos resultados,
que aunado al adecuado entrenamiento del cirujano en laparoscopia
ha permitido la disminución de las metastásis de puerto,
lo que se ha demostrado en largas series de ensayos clínicos
aleatorios donde la incidencia de las metástasis de puerto
es equivalente a la de la cirugía convencional.11
En la actualidad el verdadero reto de la cirugía laparoscópica
lo constituye el seguimiento a largo plazo,4 en lo que respecta a
la evaluación de la recurrencia tumoral, supervivencia libre
de enfermedad y supervivencia global, aunque la aceptación
de los métodos mínimamente invasivos para el manejo
de patologías intraabdominales malignas ha ido en aumento,
aún no se tiene evidencia suficiente y metodológicamente
adecuada que nos permita considerarla como primera opción.
La tendencia hacia cirugías menos agresivas y extensas a favor
de minimizar la morbilidad mientras se mantienen los resultados alcanzados
con la cirugía radical, ha permitido la generalización
de un enfoque más filosófico que clínico, basado
fundamentalmente en reducir al máximo los efectos que el trauma
quirúrgico ejerce sobre el paciente, manteniendo su calidad
de vida.1 Resulta cierto afirmar que la cirugía laparoscópica
ha ido en ascenso y que las técnicas operatorias mínimamente
invasivas han proliferado en el seno de las distintas especialidades
quirúrgicas.
La colecistectomía laparoscópica fue el primer procedimiento
aceptado,2 la laparoscopia diagnóstica, la apendicectomía
laparoscópica, la funduplicaturas esofágicas, esplenectomía,
la adrenelectomía, la nefrectomía, la colectomía
y la rectopexia son procedimientos ya establecidos, quedando bajo
evaluación la herniorrafía, paratiroidectomía
y tiroidectomía.3 Con los avances tecnológicos y el
refinamiento de las técnicas, el enfoque laparoscópico
se ha convertido en una alternativa, que en algunos casos hasta ha
convertido en obsoletos procedimientos quirúrgicos previamente
aceptados, y en otros casos no existe aún evidencia suficiente
que nos permita considerarlo de forma generalizada, como la mejor
opción terapéutica particularmente en la cirugía
oncológica.4
El enfoque laparoscópico de la enfermedad maligna va contra
viejos y nuevos problemas: respeto de los principios de radicalidad,
tiempo operatorio, curso postoperatorio y complicaciones quirúrgicas,
resultados oncológicos a largo plazo en términos de
supervivencia y recurrencia de la enfermedad, pero además debido
a la preocupación sobre la incidencia de metástasis
de puerto, que constituyen un fenómeno de la cirugía
laparoscópica de tumores abdominales,5 también descritas
luego de la toracoscopia6,7 para cánceres de esófago
y pulmón, presentándose en varios escenarios tales como
posterior a la resección de la enfermedad maligna, en el tratamiento
paliativo del cáncer avanzado y subsecuente a procedimientos
diagnósticos o de estadio clínico sin haber manipulación
del tumor primario.8 La etiología multifactorial9,10 explica
la importancia de su prevención sobre la base del riguroso
respeto de las reglas y protocolos del enfoque laparoscópico,
siguiendo estrictos principios oncológicos que como en la cirugía
por laparotomía son necesarios para obtener buenos resultados,
que aunado al adecuado entrenamiento del cirujano en laparoscopia
ha permitido la disminución de las metastásis de puerto,
lo que se ha demostrado en largas series de ensayos clínicos
aleatorios donde la incidencia de las metástasis de puerto
es equivalente a la de la cirugía convencional.11
En la actualidad el verdadero reto de la cirugía laparoscópica
lo constituye el seguimiento a largo plazo,4 en lo que respecta a
la evaluación de la recurrencia tumoral, supervivencia libre
de enfermedad y supervivencia global, aunque la aceptación
de los métodos mínimamente invasivos para el manejo
de patologías intraabdominales malignas ha ido en aumento,
aún no se tiene evidencia suficiente y metodológicamente
adecuada que nos permita considerarla como primera opción.
BIBLIOGRAFÍA
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