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Sociedad Venezolana de Cirugía
BOLETÍN INFORMATIVO
Miembro de la FELAC, la ALACE y de la
Red de Sociedades Científicas Médicas de Venezuela |
| Año 9, Nro. 27, Enero
2007 |
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| EDITORIAL |
Es para mi un privilegio poder enviar este mensaje en el espacio editorial
del Boletín informativo electrónico de nuestra Sociedad.
Iniciaré estas líneas haciendo honor a todos los médicos
cirujanos fundadores de la Sociedad quienes hace más de 62
años tuvieron la gran visión de agruparse en procura
de buscar y aportar conocimientos en pro del avance de la cirugía
nacional.
Nuestra Sociedad nació, creció, maduró y ahora
con esta madurez tiene presente siempre ese norte y continúa
día a día con su labor en pro del aprendizaje y actualización
quirúrgica en el país.
Es bien sabido que cualquier institución que llega a esta edad
de 62 años esta consolidada, pero no por esto deja de correr
peligros que pudiesen afectar su dinámica o su funcionamiento,
por lo que cumpliendo las directrices fundamentales muy bien plasmadas
en sus estatutos y guardando siempre los principios éticos
y morales la deben llevar a muy larga vida.
Otro aspecto que no debemos olvidar es el de no apartarnos ni mantenernos
al margen de los cambios que se dan a través del tiempo, por
lo que las actualizaciones tecnológicas, como por ejemplo este
boletín deben ser parte de ella, así como lo son el
velar por una enseñanza quirúrgica acorde con los avances
en medicina.
La Sociedad nunca podrá mirar ni para atrás, ni para
abajo, siempre hacia adelante y arriba, aun en un marco nacional de
cualquier circunstancia, porque los pacientes siempre serán
los pacientes y por derecho demandaran la mejor atención y
nosotros siempre estamos obligados a brindar esa atención con
calidad de excelencia.
Para finalizar es mi deseo y el de el resto de los integrantes de
la Junta Directiva que este año que se inicia sea provechoso
y de benevolencia en unión de cada familia que forman esta
gran asociación.
Dr. Rafael A. Ramírez Lares
Secretario General
Junta Directiva 2006 – 2008 |
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Coordinador: Dr. Nelson Téllez |
| • |
Editor: Dr. Joel Gómez Maggio |
| • |
Colaboradores:
Dr. Fernando J. Giordano
(Sección
Urología)
Dr. Federico Gatorno
(Capítulo
Sede) |
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| inicio |
03 de Marzo
2007 |
CONFERENCIAS ENTRE LA SECCIÓN DE GINECOLOGÍA
Y EL COMITÉ DE INFECCIONES
Universidad Romulo Gallegos, San Juan de los Morros, Edo. Guárico. |
27 al 31 de Marzo
2007 |
XXI CONGRESO DE NEUMONOLOGÍA Y CIRUGÍA DEL TORAX
En el sitio web www.federacionneumologia.com
encontrará información sobre: invitados especiales,
programa, informaciones de localidad, costos de servicios y
formulario de reservas.
Punta Cana, República Dominicana |
27 y 28 de Abril
2007 |
I JORNADA DE CONTROVERSIAS QUIRÚRGICAS
JORNADA DE CONTROVERSIAS GASTROQUIRÚRGICAS
Sociedad Venezolana de Cirugía
Fundación Sociedad Venezolana de Cirugía
Sociedad Venezolana de Gastroenterología
Hospital Oncológico Padre Machado
Hotel Tamanaco Intercontinental |
02 al 05 de Mayo
2007 |
5to CONGRESO REGIONAL BOLIVARIANO DE CIRUGÍA PLÁSTICA
Hotel Hilton Margarita |
Septiembre
2007 |
LXIV JORNADA NACIONAL DE CIRUGÍA
"EL CIRUJANO FRENTE LA COMPLICACIÓN"
Centro de Convenciones Hotel Intercontinental Guayana
Puerto Ordaz - Edo. Bolívar
Temas Centrales:
.- Cirugía Laparoscópica, de Hernias, Bariátrica,
Colorectal y Trauma
.- Invitados Nacionales e Internacionales
.- Cursos Pre y Post Jornada
.- Mesas Redondas
.- Trabajos Libres |
Marzo 2008 |
XXIX CONGRESO VENEZOLANO DE CIRUGÍA
Hotel Intercontinental Tamanaco. Caracas - Venezuela |
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| inicio |
Carcinoma de Células Renales Metastásico
a Hígado. A propósito de un caso.
Quintero Carlos, Tapia José,
Gil Dina, Valderrama José, Rocha María.
Servicio de Cirugía General. Instituto Autónomo
Hospital Universitario de Los Andes (IAHULA). Mérida.
Venezuela. |

ver poster |
Introducción
Los tumores de tejido renal y perirrenal comprenden el 3% de
la incidencia de cáncer. El carcinoma de células
renales supone el 85% de los tumores del parénquima renal.
Los hombres son afectados el doble que las mujeres, teniéndose
su máxima incidencia entre la quinta y sexta década
de la vida. Es predominantemente asintomático (40%).
La triada clínica es hematuria, dolor y masa palpable,
lo cual se evidencia sólo en un 19% de los casos e indica
enfermedad avanzada. Histológicamente presenta 5 variedades:
De células claras (60-85%), cromófilas (7-14%),
cromofóbicas (4-10%), oncocítica (2-5%) y de conductos
colectores (1-2%). Macroscópicamente es amarillo, por
presentar células ricas en lípidos y glucógeno,
característica que permite microscópicamente ver
células claras. Dichas células suelen estar aglomeradas
entre sí y circunscritas por vasos sanguíneos.
En la mayoría de los casos estos tumores están
delimitados por la fascia de Gerota. Hasta un 30% presenta metástasis
al momento del diagnóstico, siendo las más frecuentes
las pulmonares. La nefrectomía radical es el único
tratamiento eficaz para el carcinoma localizado. En presencia
de metástasis, se realiza la nefrectomía más
resección de la metástasis con el fin de atenuar
el dolor, sangrado, hipercalcemia, eritrocitosis o hipertensión.
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| inicio |
| Prolapso
de Pared Vaginal Anterior y Técnicas actuales de reparación |
Por definición, se concibe como prolapso de la pared vaginal
anterior (Cistocele), a toda alteración que implique el descenso
anormal de la pared anterior de la vagina, así como, la base
de la vejiga urinaria. Según la Sociedad Internacional de Continencia
(ICS), el término de prolapso de la pared vaginal anterior
es preferible al término Cistocele, una vez que la información
obtenida por el examen físico nos permita una correlación
exacta con las estructuras de la pared vaginal.
Los prolapsos de pared vaginal anterior son una alteración
bastante frecuente, estimando entre un 12-15% de las mujeres en toda
Latinoamérica con un riesgo potencial de desarrollar Cistocele
que se duplica con cada década de vida. Para los EEUU se estima
que cerca de 3,0 millones de mujeres son portadoras de Cistocele de
algún grado, con implicaciones de tipo social, físico
y psicológico.
La etiología del prolapso de la pared vaginal anterior no está
del todo determinada, actualmente se preconiza la posibilidad de conjugar
múltiples factores en su génesis. El soporte vaginal
normal está dividido en 3 porciones. El tercio apical reposa
sobre los músculos elevadores del ano y es mantenido en su
posición por la suspensión por parte del complejo ligamentario
cardinal y utero-sacro. En el tercio medio de la vagina, está
conectada a el arco tendíneo de la fáscia endopélvica
(en un marco anatómico bilateral conocido como línea
blanca), en el tercio distal se mantiene posicionado a través
de la fusión con el cuerpo perineal. Se afirma que la perdida
patológica del soporte pélvico-vaginal estaría
enmarcada dentro de las causas de este trastorno, esta pérdida
podría sucederse como consecuencia de lesiones musculares,
del tejido conjuntivo o ambas.
Se describen dos formas de prolapso de pared vaginal anterior, a saber,
por desplazamiento y por distensión, la primera, conocida como
defecto lateral, es generada por despegamiento del tercio medio de
la vagina de su inserción del arco tendinoso de la fáscia
endopélvica, la segunda, conocida como defecto central, ocurre
por debilitamiento del tejido existente entre las paredes vaginales
y la vejiga urinaria, podrían coexistir ambos defectos.
Se proponen en lo actual la corrección quirúrgica, mediante
la colocación de dispositivos (mallas) con el objeto de dar
una superficie de sustentación a las estructuras pélvicas,
capaz de resistir las complejas fuerzas que de forma dinámica
interactúan en este segmento corporal. Estos dispositivos,
se conforman de diferentes materiales, según su naturaleza,
pudiendo encontrarse sintéticas y biológicas, cada una
con ventajas y desventajas.
FUNDAMENTOS PARA LA UTILIZACIÓN DE MALLAS
La colporrafia anterior presenta 30% de recidiva en los primeros 2
años. La calidad del tejido comprometido en las recidivas y
en los grandes cistoceles, estimuló el desarrollo de nuevos
biomateriales y técnicas quirúrgicas con el objetivo
de disminuir la agresión quirúrgica y mejorar los resultados
a largo plazo. Se suma a esto las dificultades de realización
de las técnicas de corrección del defecto específico
en algunas situaciones.
Además de esto, algunos factores aumentan el riesgo de recidiva
tales como:
· Edad · Estilo de vida ·
Disfunciones gastrointestinales · Co-morbilidad (tosedoras
crónicas, uso de esteroides) · Estado hormonal
· Deficiencia de colágeno
Este escenario fue presentado como el concepto de biocirugía
por Manhes, que en conjunto con la Teoría Integral de Continencia
forman las bases de la utilización de las mallas en la cirugía
pélvica reconstructiva.
Los principios de la biocirugía son los siguientes:
1. Abordaje minimamente invasivo
2. Estudio de planos de clivaje anatómicos
3. Mínimo trauma
4. Respeto a la integridad de los tejidos
5. Aporte de soluciones que estimulen y canalicen reacciones en el
organismo donde ellas sean necesarias
6. Ausencia de puntos de fijación (causan necrosis e infección)
7. Resultados anatómicos y funcionales inmediatos
Las técnicas quirúrgicas para el tratamiento del prolapso
de la pared anterior de la vagina utilizando mallas pueden ser divididos
en dos grupos:
1. Corrección del defecto – específico asociado
a la colocación de mallas sintéticas o biológicas
(perigee y biológicas)
2. Utilización de mallas que no necesiten la corrección
previa de defectos específicos (Nazca, Prolift)
Desde el punto de vista técnico, las mallas sintéticas
pueden ser o no fijas. La utilización de mallas no fijadas
como la “Tensión – free Cistocele repair”
que cayó en desuso en función de la alta tasa de recurrencia.
Las técnicas no fijas generalmente utilizacan una combinación
de vía transobturatriz en asociación con la vía
retropúbica.
TRATAMIENTO QUIRÚRGICO DEL PROLAPSO DE PARED VAGINAL
ASOCIADO A IUE
Para este procedimiento, utilizamos una malla de polipropileno
monofilamentosa, pre-moldeada, que presenta un cuerpo central y 4
haces o puntos de fijación.
Este procedimiento es realizado con la paciente en posición
de litotomía. Una pinza de Allis es colocada en la uretra media
en la porción más inferior del cistocele, o cicatriz
de histerectomía. Se realiza una insición longitudinal
en la pared vaginal entre las pinzas de Allis previamente colocadas.
La disección de la pared vaginales efectuada lateralmente y
une la rama ascendente a la rama isquiopúbica e inferiormente
une el cuello uterino. La marca anatómica para identificar
los puntos de punción son realizados en la región suprapúbica
y la vulva. Las primeras son realizadas con 2cm de distancia entre
ellas, en la región mediana. Las marcas inferiores son realizadas
utilizandose las siguientes referencias: pliegue genitofemoralal nivel
del clítoris, 2 cm lateral y 3 cm inferiormente. Las agujas
inferiores son introducidas por la vía transvaginal prepúbica,
hasta las marcas previamente definidas. Los brazos de la malla son
conectados a la extremidad inferior de la aguja y traídas hacia
la región suprapúbica hasta que su cuerpo se encuentre
al nivel de la uretra media sin comprimirla. A continuación
las agujas helicoidales son introducidas en las marcas inferiores,
manteniéndolas paralelas a la rama ascedente del hueso púbico
y con su extremidad perpendicular a la piel. Con la ayuda del dedo
pulgar el cirujano profundiza la aguja, protegiendo la vejiga de eventuales
perforaciones. Una vez identificada la extremidad de la aguja, la
rotación del puño sucederá con que ésta
sea exteriorizada en la incisión vaginal. Las piernas de la
malla son conectadas a la extremidad de la aguja y posteriormente
traccionadas hacia la región vulvar. Las mismas maniobras son
repetidas en el lado contralateral, finalmente, la porción
distal del cuerpo de la malla es también suturada con dos puntos
no absorbibles a los remanentes de los ligamentos cardinales. La tracción
de las piernas de la malla elevará la base vesical para su
posición anatómica. El tejido excedente es cortado y
las paredes vaginal suturadas en contraposición. Esta maniobra
evita la superposición de la línea de sutura con la
tela al mismo tiempo que refuerza el apoyo posterior de la uretra,
corrigiendo la hipermovilidad generalmente asociada. La fulguración
superficial del primer corte, previamente fijado a la base del corte
contralateral, previene la formación de tu. y facilita la cicatrización.
El resto de la sutura es realizado de manera habitual. Se deja una
sonda de foley durante 24 horas.
Esta técnica corrige al mismo tiempo la hipermovilidad uretral
de los defectos centrales y laterales de la pared anterior de la vagina,
lo que puede ser confirmado por reconstrucción tridimensional
a través de la tomografía computarizada.
BIBLIOGRAFÍA
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Palma P, de Fraga R, Muller V. Uso de mallas en Cirugías
Pélvicas Reconstructivas. Artículo de revisión.
2005 |
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| inicio |
Cura de Eventración
(Hernia Incisional) por Laparoscopia:
Una Técnica Novedosa |
TÉCNICA QUIRÚRGICA
La cirugía laparoscópica para la cura de la eventración
o hernia incisional se realiza bajo anestesia general. Debe colocarse
una sonda de Foley y / o una sonda nasogástrica, para descomprimir
dependiendo de la situación de la eventración. Luego
se escoge un área fuera de este defecto o de cualquier incisión
previa y se hace una incisión en la piel y se inserta una aguja
de Veress o siguiendo la técnica de Hasson (6) de manera de
evitar cualquier daño a los órganos vecinos o que puedan
estar adheridos al defecto de la eventración. (el autor prefiere
en estos casos usar la técnica de Hasson). Se insufla el abdomen
con CO2 y se coloca un trocar de 10 mm por donde se introduce un laparoscopio
de 30 o 45°; se procede a inspeccionar la cavidad abdominal, la
hernia incisional y cualquier adherencia que este presente. Bajo visión
directa se procede entonces a colocar un trocar 10-11 mm adicional
lateralmente tan alejado como se pueda, formando un ángulo
de 90°. Se procede con la adhesiolisis con tijera endoscópica,
es muy útil y casi obligatorio el uso del bisturí armónico,
lo que evita lesiones térmicas y sangramiento. El siguiente
paso es reducir el contenido del saco herniario a la cavidad abdominal
dejando el saco in situ. Posteriormente se colocan el resto de los
trocares necesarios para realizar la cirugía laparoscópica,
siempre bajo visión directa, el número y posición
esto dependerá del tamaño y ubicación de la eventración,
se debe individualizar. La eventración y su contenido deben
visualizarse desde diferentes ángulos de vista, para que así
el cirujano pueda darse una idea completa de la liberación
de las adherencias y de la dificultad técnica a la que se enfrenta.
En un pequeño número de pacientes no es posible realizar
el método laparoscópico debido a la imposibilidad de
visualizar o manejar efectivamente los órganos internos, en
estos casos se debe convertir. Esta decisión significa buen
juicio quirúrgico. Los factores que aumentan el riesgo de convertir
a “cirugía abierta” están: obesidad, antecedentes
de cirugía abdominal previa que causan adherencias firmes,
o sangrado anormal durante la operación. (2, 3, 7)
Los bordes de la eventración se palpan endoscópicamente
y por palpación abdominal, dibujándola sobre el abdomen.
Teniendo como referencia el dibujo del defecto de la pared se coloca
una malla de ePTFE de un tamaño adecuado cortándose
entonces siguiendo el dibujo de la pared abdominal y se recorta conservando
una distancia de mas de 3 cm medido desde el borde del defecto. Se
colocan entonces 4 suturas no absorbibles (nylon, polipropileno, ePTFE)
en las esquinas o puntos cardinales de la malla. La malla se dobla
en forma de tabaco, colocando las suturas en el medio, previamente
se le han hecho marcas para visualizar endoscópicamente su
posición en referencia con el dibujo. Se introduce la malla
en la cavidad abdominal. Después de introducida se despliega
dentro de la cavidad peritoneal . Se realizan 4 incisiones (2mm c/u)
en la pared abdominal.
Utilizando un pasador de suturas se introduce éste por las
incisiones de 2 mm y bajo visión directa se extrae uno de los
cabos de la sutura hacia fuera de la pared abdominal, se procede entonces
a extraer el otro cabo por una punción alejada de la primera
unos milímetros para así anudar la sutura. Se continúa
de igual forma con el resto de los puntos cardinales y de esta forma
la malla queda adherida a la cara posterior de la pared abdominal
anterior o lateral. Con una engrapadora tipo “tacking”
o para hernia, se procede a ir sellando circunferencialmente a la
fascia transversalis ayudándose con la mano por la cara externa
para hacer mejor coaptación de los bordes de la malla con la
pared abdominal. (2-4, 6)
Esta malla es un material biomédico avanzado conocido como
ePTFE y su nombre comercial es DUAL-MESH® La malla tiene dos
superficies, una de alrededor de 3 micras la cara que esta expuesta
a las vísceras, lo cual impide las adherencias de éstas
a la malla y otra cara de 17 micras aproximadamente, que se adhiere
a los planos de la pared abdominal. (8)
Se verifica la seguridad de la malla. No se utiliza drenes, salvo
en los casos en que la eventración sea muy grande. Antes
de evacuar el neumoperitoneo se puede colocar alguna sutura no absorbible
extra con el pasa suturas, las cuales se anudan de igual forma a
las anteriores. Se colocan suturas en los orificios de los trocares
y se extrae el neumoperitoneo anudando entonces las suturas sobre
los orificios de los trocars. La piel se cierra con sutura no absorbible
o con pegamento para piel. (2-4, 7, 8)
CONTROL POST OPERATORIO
Los pacientes deben ser controlados y seguidos clínicamente
durante el período postoperatorio a los 7, 10 y 14 días,
4 semanas, 6 meses y un año. (2, 8) Es importante estandarizar
los datos, técnicas y controles de modo que se puedan utilizar
para el seguimiento y evaluación de los pacientes en el postoperatorio.
Una de las complicaciones mas frecuente son los seromas (2,8,9),
especialmente en aquellos casos en que se ha liberado muchas adherencias,
o eventraciones grandes; al aumentar la superficie de liberación
de adherencias hay mas posibilidad de que el paciente desarrolle
un seroma postoperatorio, estos se resuelven espontáneamente
entre tres a cuatro semanas (2) se debe observar y evitar en lo
posible la punción, sin embargo G. Voeller (8) reportó
la aspiración de 8 seromas gigantes en su serie sin infección
posterior de la malla. En nuestros casos, los seromas son las complicaciones
mas frecuentes, sin embargo, se han presentado pocos de ellos.
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