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Se cierran las puertas del salón, el centro de convenciones desarma su utilería, los conferencistas invitados y los participantes regresan a sus países y ciudades de origen. Los expositores comerciales desarman sus exhibidores y comienzan a reportar resultados a sus Gerentes de Productos y de Mercadeo. Ha finalizado el Congreso.
Fueron días de intensa actividad en donde hubo un permanente intercambio de conocimientos y experiencias entre los ponentes nacionales e internacionales, los cuales fueron absorbidos y aprovechados por los participantes al evento.
En pocos días se resumió el trabajo que durante aproximadamente nueve meses desarrolló, en conjunto, la Junta Directiva de la Sociedad, el Comité Organizador central y local. Fueron largos meses de planificación y coordinación que consumieron innumerables horas hombre, todo en pos de lograr un evento científico cada vez superior al anterior.
La organización de una Jornada Nacional o un Congreso requiere la coordinación de dos elementos fundamentales; el científico y el comercial, lo cuales están íntimamente relacionados entre sí y deben marchar de manera armónica. Un éxito académico sin ganancias o un éxito económico sin calidad científica, son sinónimos de fracaso.
Para la estructuración de un programa se deben ensamblar muchas piezas, las cuales deben encajar perfectamente, al igual que la construcción de un Lego. Las piezas del rompecabezas están sobre el tablero, la habilidad está en poder encajarlas de forma tal que se puedan armonizar los temas, los conferencistas y los moderadores adecuados para lograr el mayor provecho en la audiencia interesada. Múltiples son los temas de interés, numerosos son los candidatos a estructurar Simposio y Mesas Redondas, es por ello que cada vez más se toman en cuenta las sugerencias de los Capítulos y las Secciones de Especialidades en la estructuración de estas.
Una vez trazados los planes del programa, se debe hilar muy fino para lograr el apoyo comercial con la empresa farmacéutica y las casas de equipos e instrumental médico y así lograr el piso económico del evento.
Por los cambios económicos que ha experimentado nuestro país en los últimos años, la empresa farmacéutica se ha visto dramáticamente afectada, lo cual ha dado un giro negativo en la organización de todas las actividades de las Sociedades Científicas Nacionales. Ello impone una reestructuración de nuestros presupuestos, una reconducción de los locales seleccionados para Congresos y otros eventos, pues la resistencia a priori, pudiera quebrar nuestras voluntades. Debemos hacer como el bambú; que ante el temporal se dobla y al regresar mejores tiempos se endereza, se fortalece y se levanta erguido.
Cada vez se hace más difícil la participación de invitados internacionales: soporte financiero, costos de traslado, costos de traducción simultánea y reticencia a visitar el país, son unos de los tantos motivos que entran en juego. Sin embargo, el esfuerzo coordinado de todos los actores de un Congreso o Jornada ha permitido y permiten contar, siempre, en nuestros eventos con Conferencistas de fama internacional que le dan lucidez a nuestras actividades.
La levadura, la savia de nuestras actividades científica son los participantes. Son ellos quienes nos motivan y nos imponen el seguir siempre adelante, el mantener en alto un permanente deseo de superación.
Es necesario señalar que al margen de las conferencias, videos, poster y presentación de trabajos libres se afianzan vínculos de amistad, se reencuentran viejos amigos y se cultivan nuevas relaciones. Nuestras actividades sociales son el abono para que la invisible energía de la amistad sea un motor adicional en cualquier Congreso o Jornada
El reto siempre está presente, cada éxito impone un nuevo triunfo, el cual consiste siempre en superar el evento anterior.
Se apagan las luces de los salones. Todo vuelve a la calma. La Junta Directiva se retira con la satisfacción al decir MISION CUMPLIDA.
Dr. Ricardo Escalante G.
Cirujano Oncólogo
Secretario de Organización de la Sociedad Venezolana de Cirugía
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